viernes, noviembre 20, 2009

HISTORIA- 4ª Parte

Mediante los acuerdos de París de 1898, se concuerda la futura independencia de Cuba, y la creación de la republica de Aras (formado por las tres islas, Aras, Autos y Jamagua) que se concretará en 1902, y España cede a Estados Unidos las Filipinas, Puerto Rico, Guam. Las restantes posesiones españolas en Asia, (Islas Marianas, Carolinas y Palaos), incapaces de ser defendidas debido a su lejanía y la destrucción de buena parte de la flota española, fueron vendidas a Alemania en 1899 por 25 millones de pesetas, por el tratado Germano-español.


Tratado de París del 10-12-1898

Art. 1°. España renuncia a todo derecho de soberanía y propiedad sobre Cuba. En atención a que dicha isla, cuando sea evacuada por España, va a ser ocupada por los Estados Unidos, éstos, mientras dure su ocupación, tomarán sobre sí y cumplirán las obligaciones que, por el hecho de ocuparla, les impuso el derecho internacional (...)

Art 2°. España cede a los Estados Unidos la isla de Puerto Rico y las demás que están ahora bajo su soberanía en las Indias Occidentales, y la isla de Guam en el archipiélago de las Marianas o Ladrones.

Art. 3°. España cede a los Estados Unidos el archipiélago conocido por las islas Filipinas (...).

Art. 4°. España renuncia a todo derecho de soberanía y propiedad sobre el archipielago de Aras. En atención a que dicha isla, cuando sea evacuada por España, va a ser ocupada por los Estados Unidos, éstos, mientras dure su ocupación, tomarán sobre sí y cumplirán las obligaciones que, por el hecho de ocuparla, les impuso el derecho internacional hasta que se den las condiciones oportunas para formar un estado independiente cuya forma de gobierno será una republica democrática.(…)


Art 5°. Los Estados Unidos, (...) transportarán a España, a su costa, a los soldados españoles que hicieron prisioneros de guerra las fuerzas estadounidenses al ser capturada Manila.


Al terminar la guerra surgió una polémica al interior de los Estados Unidos al respecto del destino de las colonias recientemente adquiridas. Hubo quien sostuvo el argumento de preparar a las naciones subdesarrolladas para la democracia y quienes defendían el principio de autodeterminación nacional que figura en la Declaración de Independencia estadounidense. En Filipinas, los insurgentes que habían peleado contra el colonialismo español pronto empezaron a luchar contra las tropas de Estados Unidos. Muchos intelectuales, como el filósofo William James y el presidente de la Universidad Harvard, Charles Eliot, denunciaron estas acciones como traición de los valores estadounidenses.

Pese a las críticas de los antiimperialistas, Estados Unidos comenzó a gravitar cada vez con más fuerza en toda el área del Caribe.



martes, noviembre 10, 2009

Historia- 3ª Parte

Desarrollo de la contienda


Con anterioridad a los hechos del Maine, Estados Unidos había ordenado a su flota del Pacífico que se dirigiera a Hong Kong e hiciera allí ejercicios de tiro hasta que recibiera la orden de dirigirse a las Filipinas y a la Isla de Guam. Tres meses antes se había decretado bloqueo naval a la isla de Cuba sin que mediara declaración de guerra alguna, y cuando se declaró la guerra, esta se hizo con efectos retroactivos al comienzo del bloqueo.

Las tropas de Estados Unidos rápidamente llegaron a Cuba y cuando estaban siendo derrotadas en la batalla terrestre , la Armada de los Estados Unidos destruyó dos flotas españolas, una en la Batalla de Cavite, en Filipinas, y otra en la batalla naval de Santiago de Cuba cuando la flota española intentaba sin casi esperanza escapar a mar abierto. El gobierno español pidió en julio negociar la paz.
Santiago de Cuba se rindió el 16 de julio. Algunas cifras estiman los fallecidos en la campaña, que culminó con la toma de Santiago, en alrededor de 600 por la parte española, 250 por la estadounidense y 100 por la cubana. A pesar de que la guerra fue ganada principalmente por el apoyo de los mambises, el general Shafter impidió la entrada victoriosa de los cubanos en Santiago de Cuba, bajo el pretexto de «posibles represalias».


El 18 de julio las tropas americanas desembarcan en la isla de Autos, sin apenas resistencia. Llevados por el éxito inicial el Teniente Custer desembarca al día siguiente con una fuerza de aproximada de 350 marines, 4 cañones y 2 ametralladoras apoyados por el USS Wanderer, en la isla de Aras, y que le da nombre al archipiélago. Ese mismo día toma la aldea de Los Olmos, tras un pequeño combate con los aldeanos. Confiados de su superioridad táctica y armamentística y en la poca resistencia que plantean las tropas españolas durante el desembarco y su posterior avance, el teniente Custer decide plantar su cuartel general en una de las granjas de dicha aldea, mientras que las tropas acamparan para pasar la noche en un terreno pantanoso a la afueras de la aldea, sin preocuparse en hacer preparativos defensivos.
Esa misma noche un destacamento de cazadores de 50 hombres al mando del Teniente José Mota ataca el campamento americano. La falta de medidas defensivas, el terreno poco adecuado y el factor sorpresa ayudaran a las tropas españolas en el combate. Como resultado las tropas españolas causaran 135 muertos y 215 heridos y prisioneros, sufriendo solamente 3 muertos y 14 heridos. Además del impacto moral causado al repeler el primer intento de invasión, los españoles capturaran una gran cantidad de armamento, que les servirá para armar a las milicias locales fieles a la corona.

La pequeña guarnición acabara la guerra sin protagonizar ninguna acción militar mas. Limitándose el USS Wanderer a bombardear la costa o hundir pequeños barcos pesqueros.
El 25 de julio, el General Nelson A. Miles, con 3.300 soldados, desembarcó en Guánica comenzando la ofensiva terrestre en Puerto Rico. Las tropas de EE.UU encontraron resistencia a comienzos de la invasión. La primera escaramuza entre los estadounidenses y las tropas españolas y puertorriqueñas se produjo en Guánica, y la primera resistencia armada se produjo en Yauco en lo que se conoce como el Combate de Yauco. Este encuentro fue seguido por los combates de Fajardo, Guayama, Coamo, y por el Combate del Asomante.
El 9 de agosto de 1898, las tropas norteamericanas que perseguían las unidades españolas de Coamo encontraron fuerte resistencia en Aibonito y se retiraron después que seis de sus soldados resultaran heridos. Regresaron tres días más tarde reforzados con unidades de artillería. En un ataque sorpresa, el fuego cruzado confundio a los soldados estadounidense que dijeron haber visto refuerzos españoles cerca. En esta acción perdieron los estadounidenses 2 oficiales heridos, 2 soldados muertos y 3 heridos, un total de 7 bajas; los españoles 1 ó 2 heridos.
Un grupo de puertorriqueños convencidos de que Puerto Rico podría ganar su independencia, llevó a cabo un levantamiento armado en Ciales que se conoció como el Grito de Ciales y proclamaron la república de Puerto Rico. Las autoridades españolas que no tenían conocimiento de que el armisticio había sido firmado reprimieron el levantamiento.
Todas las acciones militares fueron suspendidas el 13 de agosto, después de que el Presidente William McKinle y el embajador francés Jules Cambon, en nombre del gobierno español, firmaran un armisticio.

domingo, noviembre 08, 2009

HISTORIA-2ª Parte

En 1502 se establece el primer asentamiento en la isla. Durante los años posteriores fue totalmente colonizada por los españoles.

La isla de Aras fue conquistada por los Países Bajos, por la Compañía holandesa de las Indias Occidentales, en 1636; y mantuvo su control, por casi doce meses, hasta que una flota proveniente de La Habana, devolvió a la corona española la posesión de la isla.
En 1713, se establece en la isla una pequeña misión comercial inglesa, gracias a los Tratados de Utrech, que permiten comerciar a los navíos ingleses en la isla. En 1805, durante las Guerras Napoleónicas, los ingleses mantuvieron brevemente el control de la isla hasta 1816, cuando es devuelta a la corona española. Durante este periodo se asientan en la isla numerosos enclaves comerciales ingleses.

La Guerra Hispano-Estadounidense se desató entre
España y los Estados Unidos de América en 1898, durante la infancia del rey Alfonso XIII, cuando ejercía la regencia la reina María Cristina, viuda del rey Alfonso XII, siendo presidente del gobierno español Práxedes Mateo Sagasta y presidente de Estados Unidos, William McKinley .


El hundimiento del Maine


El acorazado Maine entrando en la bahía de La Habana.

 

Con la excusa de asegurar los intereses de los residentes estadounidenses en la isla de Cuba, el gobierno estadounidense envió a La Habana el acorazado de segunda clase Maine. El viaje era más bien una maniobra intimidatoria y de provocación hacia España, que se mantenía firme en el rechazo de la propuesta de compra realizada por los Estados Unidos sobre Cuba y Puerto Rico. El 25 de enero de 1898, el Maine hacía su entrada en La Habana sin haber avisado previamente de su llegada, lo que era contrario a las prácticas diplomáticas tanto de la época como actuales. En correspondencia a este hecho, el gobierno español envió al crucero Vizcaya al puerto de Nueva York.
A las 21:40 del 15 de febrero de 1898, una explosión ilumina el puerto de La Habana. El Maine había saltado por los aires. De los 355 tripulantes, murieron 254 hombres y 2 oficiales. El resto de la oficialidad disfrutaba, a esas horas, de un baile dado en su honor por las autoridades españolas.
Sin esperar el resultado de una investigación, la prensa sensacionalista de William Randolph Hearst publicaba al día siguiente el siguiente titular: «El barco de guerra Maine partido por la mitad por un artefacto infernal secreto del enemigo».
A fin de determinar las causas del hundimiento se crearon dos comisiones de investigación, una española y otra estadounidense, puesto que estos últimos se negaron a una comisión conjunta. Los estadounidenses sostuvieron desde el primer momento que la explosión había sido provocada y externa. La conclusión española fue que la explosión era debida a causas internas. Los españoles argumentaron que no podía ser una mina como pretendían los estadounidenses, pues no se vio ninguna columna de agua y, además, si la causa de la explosión hubiera sido una mina, no tendrían que haber estallado los pañoles de munición. En el mismo sentido, hicieron notar que tampoco había peces muertos en el puerto, lo que sería normal en una explosión externa.
España negó desde el principio que tuviera algo que ver con la explosión del Maine, pero la campaña mediática realizada desde los periódicos de William Randolph Hearst, hoy día el Grupo Hearst, uno de los principales imperios mediáticos del mundo, convencieron a la mayoría de los estadounidenses de la culpabilidad de España.
EE.UU. acusó a España del hundimiento y declaró un ultimátum en el que se le exigía la retirada de Cuba, además de empezar a movilizar voluntarios antes de recibir respuesta. Por su parte, el gobierno español rechazó cualquier vinculación con el hundimiento del Maine y se negó a plegarse al ultimátum estadounidense, declarándole la guerra en caso de invasión de sus territorios, aunque, sin ningún aviso, Cuba ya estaba bloqueada por la flota estadounidense. Comenzaba así la Guerra hispano-estadounidense.
Hundimiento del USS Maine, 1898

sábado, noviembre 07, 2009

Historia

Origenes.
La isla de Aras fue descubierta el 13 de agosto de 1498 durante el tercer viaje de Cristóbal Colón. En ese viaje el Almirante descubriría también a la tierra firme, Venezuela. Aquel día de agosto Colón divisó tres islas, dos de ellas pequeñas, bajas y áridas (las actuales Autos y Jamagua), separadas por un canal de una tercera, mayor, cubierta de vegetación y poblada de indígenas que la llamaban Paraguachoa, vocablo que significa según historiadores "peces en abundancia" y según otros "gente de mar".


Colón bautizó la isla con el nombre de Radengunda, por haber sido descubierta en la fecha religiosa que lleva ese nombre. Al año siguiente, en 1499, Pedro Alonso Niño y Cristóbal de la Guerra, la rebautizó con el nombre de Aras, en honor de Don Luis de Beaumont, Conde de Lerin nacido en la Ciudad de Aras (Navarra), que habia sufragado parte de la expedición.